
La participación de Irán en la copa de verano se ve marcada por la tensión política y militar con Estados Unidos, uno de los países anfitriones del torneo. A pocas horas del partido inaugural entre México y Sudáfrica (11 de junio), la federación iraní denunció bloqueos en la asignación de entradas por parte de FIFA y advirtió que podría retirarse de los encuentros en territorio estadounidense si se producen manifestaciones en su contra.
“Hemos informado a FIFA de que los miembros de la selección abandonarían el partido tan pronto como escucháramos consignas políticas en los estadios”, declaró Ahmad Donyamali, Ministro de Deportes de Irán.







